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Programando libertad

EL cielo azul me demuestra lo soleado que puede ser una tarde en tierra nipona. La nave sobrevuela Japón por segunda vez. El invento funciona, la posibilidad de que sea solo un sueño es de solo el 12.5%. Ahora solo resta la producción del hardware en masa apropiadamente. La era de la teletransportación había llegado.

Es curioso que mi invento funcione bajo software libre. Usé Linux como base para la computadora central de la nave, pues era el único sistema en el que confiaba. Además, a cada modulo separado del mismo le di cierto nivel de autonomía con un núcleo a base de chips ARM tomados de celulares sin vida, con un entorno Android sin GUI.  Quise crear un monumento al software libre.

La máquina funciona, sin duda. Es posible reproducirla. El hardware es poderoso, pero Sigue leyendo “Programando libertad”

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El sueño en la playa…

Playa azul...

—Este lugar es demasiado triste. Vamos a alegrarlo un poco… Agua, si el agua me encanta. Una playa, tal vez. Y que sea de día, que las noches son hermosas, pero pueden llegar a ser melancólicas. Pero ésta mente tropical asocia el día con mucho calor, así que mejor sea al amanecer. Los amaneceres son frescos, hermosos y bien iluminados. La playa puede tener árboles, ¿verdad? Y casas de madera, son bastante bonitas. Ya me estoy sintiendo más animado, ¿Y qué dices tú?

—¿Ehhh?… ¡Increíble! —Ojos muy abiertos, al igual que la boca y sin voz después de casi gritar lo anterior. Así es como yo quedé…

Acabo de contemplar como un pequeño niño demasiado sonriente modificó mi cuarto para convertirlo en una soleada playa llena de árboles y casas de madera, y luego logró que el Sol se moviera del centro del cielo para regresar a la posición correcta para el amanecer. ¿Un sueño? Lo más probable, pero aun así, completamente increíble.

—Relájate, Roberto. Disfruta del paisaje. Ya podrás volver a ese cuarto oscuro y triste cuando se termine el tiempo de ésta realidad. La verdad, hace tiempo que no intentaba algo como esto, pero no puedo estar más feliz. Calculo que en cinco minutos, vas a sentirte más animado, gracias a mi intervención. —El chico sonriente me miró como esperando una estrellita de premio.

El pequeño se tiró en la arena con un gracioso gesto que lo hizo parecer más pequeño. Tendría unos cinco años, pero hablaba muy bien, y se veía demasiado cómodo charlando con un desconocido de lo que yo hubiera estado en ésa edad.

—Oye niño, ¿Tienes superpoderes? —Debo reconocer que, aunque es la primera pregunta que se me escapó, me hubiera gustado no sonar tan infantil al pronunciarla.
—No me digas niño. Tengo nombre, ¿sabes? Me llamo Beto.
—¿Y qué haces modificando los sueños de otras personas, Beto?
—Así que te has dado cuenta, ¿eh? No eres tan tonto como sospechaba. —Y empezó a carcajearse como si le hiciera cosquillas la idea.

Seguí el juego, y me senté también. La vista era preciosa, y el viento era sumamente agradable, aunque no era tanto como para levantar la arena. Se sentía muy a gusto, parecía muy real. Impresionante, y un poco aterrador…

—¿Y bien? ¿Porqué estás aquí?
—Te lo diré, te lo diré. Eres un candidato. Siento que puedo confiar en ti. Creo que puedes cambiar el mundo. Pero como has leído antes, en no sé dónde, para cambiar el mundo debes ser capaz de cambiarte a ti mismo. Así que si pasas la prueba, te otorgaré el poder de cambiar el mundo. Tal como yo he modificado tus sueños, tu serás capaz de modificar la realidad…

Ahora me tocó a mi el turno de reírme. Un poder tan grande como ése debe ser fruto de mis horas viendo televisión y mucha imaginación mía, supongo. Sin embargo…

—Oye, Beto, realmente, gracias por considerarme candidato para un poder así. No creo que pueda tener el honor para lograr algo así algún día, pero me encantará intentarlo. Viola las leyes de la lógica que siempre he seguido, pues sé que un poder absoluto tiende a corromper a la gente, y yo no deseo ser corrompido, así que en teoría no debería desear algo así. Pero este sueño también viola tales leyes, así que lo haré. Seguiré el juego.
—Excelente, Roberto. Disfruta de tu amanecer, y recuerda el sentimiento de paz que te invade, porque la prueba será aquí mismo, mañana. Si no la pasas, te quitaré la capacidad de soñar. Si la pasas, tendrás la posibilidad de convertir tus sueños en realidad. ¿Te parece?

¿La capacidad de soñar? Bueno, la balanza riesgo-recompensa sigue siendo favorable. Este sueño se está volviendo interesante. Y Beto, me está haciendo un poco difícil averiguar lo que realmente quiere de mi…

—Me parece un trato justo. Sólo una duda: ¿Porqué me has elegido a mi?
—Si las cosas van bien, mañana tú mismo contestarás ésa pregunta.

 

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Hasta luego, mamá…

Niña de sueños grandes..

Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir:
“¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.
(Revelación 21:3, 4)

Hoy es un día muy feliz y agradable,
porque tenemos el honor de recordar,
a una amiga tan gentil e inolvidable,
chica sabia, que nos enseñó a amar…

Ahí va, esa niña de sueños grandes,
como se esfuerza, para poderlos alcanzar,
la vida no recompensa por cuánto andes,
es el camino que elijas al avanzar…

Buscar el bien, sin mirar en el pasado,
sin rencores, seguir la senda del perdón,
de los temores no preocuparse demasiado,
confiar que Dios nos dará su bendición.

Vivir feliz, para poder hacerlos felices,
y a quien necesite, curar sus cicatrices,
recibir da alegría, pero dar es lo mejor,
sus huellas marcan el camino del amor..

Y todos aquellos recuerdos, los tristes y los felices,
tus numerosas virtudes, tus inapreciables defectos,
todas aquellas palabras que tan alegremente dices,
todo ese inmenso amor, que hacia momentos perfectos…

Es un hasta luego, mamá, no es un adiós,
porque conoces lo que ha prometido Dios,
en un futuro nos volveremos a ver,
y una gran familia feliz vamos a ser.

Es un hasta luego, mamá, no te olvidaré,
porque tu conoces lo mucho que te amé,
tu sueño el día de hoy es realidad,
una familia fundaste en felicidad…

Una parte del camino te acompañé,
en el mio estuviste tú todo momento,
fuiste y eres mi raíz y mi sustento,
Y yo tu orgullo y tu semilla soy y seré,

Nos mostraste lo que es vivir en integridad,
nos enseñaste a amar la rectitud,
nos animaste a compartir toda bondad,
nos llenaste de completa gratitud…

Una persona muy fácil de querer,
es igualmente muy difícil de olvidar,
no es doloroso tu recuerdo tener,
pero si lo es tu regreso esperar…

Con fe, toda mi vida esperaré,
Mi corazón conservará tu amor,
Sobre mis miedo te juro, triunfaré,
De pie, yo soportaré el dolor…

Es mi honor, mi destino, tu camino seguir,
no importa lo difícil, se puede conseguir,
por tus sueños, yo lucharé sin dudar,
para así mi sueño imposible alcanzar…

Es un hasta luego, mamá, no es un adiós,
porque conoces lo que ha prometido Dios,
en un futuro no lejano feliz serás,
y de Su propia mano te saciarás…

Es un hasta luego, mamá, yo feliz seré,
por haberte conocido, mi vida amaré,
un mundo sin hospitales nos esperará,
un mundo que sin tus lágrimas bello será…

Dios me dio tres regalos, tu decías,
que hacen de mi vida un paraíso,
y yo creo que el regalo que Él nos hizo,
es aún más grande al tenerte éstos días.

Por ti, supe lo que es ser feliz,
valorar lo que de verdad importa,
de tu cariño me volví tu aprendiz,
con felicidad, el amor todo soporta.

Por ti, supe lo que es estar triste,
el inmenso deseo de no verte partir,
el consuelo de que tu sueño cumpliste,
la esperanza de que jamás vas a sufrir.

Por ti supe lo que es estar agradecido,
por dedicar tanto tiempo a todo darnos,
por ser simplemente quien habías sido,
y por más que nada en el mundo amarnos.

Mi corazón siempre está lleno y rebosa,
de tantos recuerdos tuyos que tengo ahí,
y este sentimiento te hace tan gloriosa,
que todo este amor te lo dedico a ti:

Gracias por darme vida en este mundo.
tu y Dios hicieron posible mi existencia,
y aunque la vida solo dure un segundo,
pronto de tiempo ya no habrá carencia.

Gracias por los días que pasamos juntos,
llenos de sonrisas y mucha felicidad,
nuestra historia termina en suspensivos puntos,
porque pronto viviremos una eternidad.

Gracias por todo aquello que nos diste,
tus recursos, tu vida, tu gigantesco amor,
con sabiduría nuestro corazón esculpiste,
con cariño a nuestra vida diste sabor.

Hay tantas cosas que de ti extrañaré,
bromas y regaños, tu disciplina que auxilia,
nuestro ratos platicando de todo en familia,
y es por eso que por siempre te cantaré:

Es un hasta luego, mamá, no es un adiós,
porque conoces lo que ha prometido Dios,
en el presente tu familia muy feliz es,
por la promesa de poder vernos después.

Es un hasta luego, mamá, en paz te irás
al polvo que no sufre tu volverás,
tu sueño solo un parpadeo durará,
y al abrir los ojos todo nuevo será…

Fuente: Una promesa eterna… (https://rickartz.wordpress.com/)