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Un cielo rojo…

Cielo azul, cielo rojo..

1:00 pm. ¿Día de campo? Ver mucha gente trabajando en armonía en la comida tiene un buen efecto en el ánimo, no importa que tan triste y desorientado uno se sienta. No recuerdo ni porqué me sentía mal. El cielo es azul claro, la vista se extiende a mucho pasto verde y mesas con manteles blancos, además de platillos de muchos colores. Hay personas de diferentes nacionalidades quienes preparan comida, quienes la sirven en platos, y también quienes comen. No entiendo bien qué hago en este lugar, pero me atrae. La gente, la atmósfera, la comida. Aún si no los conozco, ¿me dejarán unirme? ¿me juzgaran por ser un extraño? ¿será mejor irme?

2:00 pm. En una mesa, veo cara conocidas, pero no recuerdo de dónde los conozco. Una chica que viste de rojo me ve, y me saluda alegremente. Tiene una gran sonrisa en sus labios y es muy hermosa. Inesperadamente me abraza, noto que trata de contener las lágrimas… ¿De dónde la conozco? ¿Por qué me saluda con tanta confianza? Sonrío, le saludo con pocas palabras, y me voy. Es demasiado amigable, pienso que desea obtener algo de mi. No me gusta la gente que toma demasiada confianza.

3:00 pm. Una familia me ha invitado a comer con ellos. Parecen personas ignorantes de la situación del mundo, porque sonríen demasiado, mientras hacen bromas entre ellos. Estoy completamente en silencio mientras ellos hablan, no tratan de forzarme a la conversación. Me señalan una silla, y colocan un plato, con una sonrisa. Recuerdo un dolor pasado, y me pregunto porqué a ellos no les duele igual. Me siento y como. En agradecimiento, les regalo una sonrisa, y me voy, mientras me invitan a regresar, y sus rostros se iluminan como si hubiesen encontrado un tesoro.

5:00 pm. —¿Donde te habías metido? Me parece que no te sientes muy a gusto andando por ahí tu solo, ¿Verdad? Deja que te acompañe. Puedo hacer tu camino más divertido.— Su sonrisa está llena de compasión. Sigue leyendo “Un cielo rojo…”

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Publicado en Cuento, Espiritualidad, Todo

Esta es la historia de una persona que vivia fuera del tiempo y el espacio…

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Esta es la historia de una persona, que existía fuera del espacio y el tiempo. Digo persona, porque tiene todas las caracteristicas de un ser con personalidad e inteligencia. Asi pues, este ser, es inteligente porque tiene la capacidad de crear, de diseñar las cosas, de argumentar leyes que generen un todo perfecto. También, este ser es personal, porque tiene la capacidad de amar. De hecho, es ésta cualidad la que lo mueve a actuar, y forma parte intrinseca de él. Es este amor, lo que da comienzo a una hermosa historia que conmueve corazones y transforma vidas…

Un ser humano abre los ojos. Ve un cielo azul de bella claridad. No sabe qué hace ahi, pero sabe que existe. Busca en sus recuerdos, pero no hay nada. Busca en sus pensamientos, que parecen ir a increible rapidez, y de pronto sabe que está acostado, sobre hierba que despide un aroma agradable. Sabe que posee dos brazos, dos piernas, y que puede moverlas a voluntad. Esto es completamente nuevo para él.
Mientras lentamente se levanta, ve el colorido paisaje que lo rodea, maravillado. No conoce nada de lo que ve, pero la belleza de su entorno lo emociona. Sonrie. Su respiración se agita, desea correr con todas sus fuerzas y ver absolutamente todo. Se siente realmente bien estar ahi. Se siente realmente feliz.

¿Podemos imaginar, en estos momentos, cómo se siente aquélla persona, fuera del tiempo y el espacio, cuya cualidad más grande es el amor, al observar ésta escena? Si. Imaginémoslo. Esta persona, de grandes sentimientos, ha estado trabajando mucho, si, porque ha creado un universo entero solo para ese humano que corretea en el jardin que también él plantó. Ha costado una enorme energia, pero poco le importa esos pequeños detalles. Solo desea ver esa sonrisa en el rostro de su creación, ésas ganas de vivir, esa felicidad. Claramente, lo creó a su imagen y semejanza, es decir, con inteligencia y personalidad propia, con libre albedrío, con capacidad de amar. Está orgulloso de que todo haya resultado bueno, y su recompensa, es la felicidad de alguien más…

¿Podemos imaginar que alguien más, un tercero, desea poner fin a la felicidad de ambos? ¿Porqué, preguntamos? Pero si. Hay alguien que no desea más que su propia gloria. Es el egoista. Este es el motivo de sus torcidos planes. Y el egoista, con plena seguridad en su victoria, está esperando a que el momento más adecuado se presente…