Publicado en Cuento, Espiritualidad, Preguntas, Todo, Vida

¿Qué es la oscuridad del mundo?

Oscuridad del mundo.En la casa Morales sucedió, en una ocasión especial, una conversación nada común que revela verdades importantes para todo aquél que busca la verdad. Tal conversación empieza con un pequeño problema…

–Mamá, Pedro ya se tardó. No va a venir a llevarme a la reunión, así que iré solo, ¿está bien?
Abel, de dieciséis años, tantea su armario en busca de algo.
–Abel, ya es tarde, y está muy oscuro. Lo siento, pero no puedes ir hoy. –dice Mónica, su madre, mientras hace la comida para mañana y poder ir temprano a trabajar.
–Oye mamá… –Abel, con un bastón plegable, y la mirada perdida, pregunta a su madre– He escuchado muchas veces eso, pero, ¿qué es oscuridad?

Mónica, con tanto quehacer, olvido un momento la lista de cosas que jamás debía decirle a su hijo. “Nos vemos, ¿Ves? Ya verás, ¡Qué observador!, ¡Mira!”… y un largo etcétera. En ésa lista, que incluía los colores, también estaba ésa palabra. Y por un descuido, ahora tenía que explicarle a su hijo, ciego de nacimiento, qué es la oscuridad.

Ella dejó lo que hacía, un tanto preocupada, y se sentó junto a su hijo en la sala de la casa, y lo abrazó. Pasó largo tiempo pensando antes de responder. No podía usar demasiadas palabras necesarias para la definición…
–La oscuridad es… una desventaja que… no te permite notar los peligros que se encuentran a tu alrededor. Y ahora, ésa oscuridad se encuentra afuera, por eso me preocupa que vayas a salir, mi cielo. ¿Entendiste?

Abel estaba callado, pensativo. Aunque era joven, hacía las preguntas correctas, y comprendía asuntos difíciles. Por ello fue capaz de responder:
–Si, ahora te entiendo, mamá. La oscuridad es el culpable de lo que dice el noticiero, la inseguridad en las calles. Y así como dices, creo que por la oscuridad el mundo entero está tan mal. La gente no sabe nada de los peligros, y ése es el verdadero problema. No saber, ¿cierto?. Si la gente supiera cuáles son los peligros que afrontará durante su vida, y mejor aún, si la gente supiera cómo superar ésos peligros, entonces, ¿el mundo sería mucho mejor, verdad?

“¿Qué…?” Mónica se quedó sin palabras.
El chico continuó:
–Entonces mamá, ¿Con cuánta más razón debo ir a ésa reunión? Si allí logro aprender más sobre los peligros que mi futuro encierra, la oscuridad no tendrá poder sobre mi. No solo eso, si conozco mi camino, si sé de dónde vengo y adónde voy, no tropezaré contra nada, no me desviaré, así como no tropiezo aquí, en la casa, porque conozco dónde está cada mueble y cada cosa. ¿Y no es llegar a la meta, lo que todos buscamos?

–Así es, Abel. –Era Pablo, quién hace dos meses inició un estudio de la Biblia con él–. Nadie debe ser esclavo de ésa oscuridad. Es por éso que buscamos algo que la elimine. Lo que elimina a la oscuridad, se llama luz, y es bueno buscar la luz. Es como está escrito: “porque en un tiempo ustedes eran oscuridad, pero ahora son luz en relación con el Señor. Sigan andando como hijos de la luz, porque el fruto de la luz consiste en toda clase de bondad y justicia y verdad.” (Efesios 5:8, 9). Abel, ¿No crees que es eso lo que necesita este mundo? ¿Toda clase de bondad y justicia y verdad?

–Perdona por la situación –Mónica responde–, intenté explicarle lo que significaba oscuridad, pero no estoy segura que haya quedado claro…
–No has podido explicarle mejor –responde Pablo–. Abel ha encontrado la definición exacta de oscuridad que este mundo tiene, pero me parece que quién no termina de entender sobre ésa oscuridad es usted, ¿Cierto?
–Pero mi hijo ha entendido otra cosa. Aunque entiendo lo que dice, eso no es verdadera oscuridad…
–Si es, pero de un tipo diferente. Se los explicaré a ambos, si gustan.

Pablo se sienta en la sala y, usando un reproductor mp3 con la Biblia grabada, el mismo que usaba en sus estudios con Abel, comienza:

–La Biblia predijo que la oscuridad llenaría la tierra. No oscuridad como usted cree, doña Mónica, sino como su Abel explica, así como está escrito: “la oscuridad misma cubrirá la tierra, y densas tinieblas a los grupos nacionales; pero sobre ti brillará [o dará su luz] Jehová, y sobre ti se verá la propia gloria de él.” (Isaías 60:2)
Si se dan cuenta, en este texto muestra una esperanza, Alguien capaz de eliminar la oscuridad del mundo, Dios. Pero primero, ¿Qué es ésa oscuridad?

Abel lo explico bien al decir que la verdadera oscuridad es no saber. Es ignorancia. Ésa es la oscuridad del mundo, es ignorar la verdad acerca de Dios, porque si no sabemos de Él, no podemos aprender de sus caminos, su sabiduría.
Y como dice Eclesiastés 2:13, 14: “Y vi, yo mismo, que existe más ventaja para la sabiduría que para la tontería, tal como hay más ventaja para la luz que para la oscuridad. Respecto al sabio, tiene los ojos en la cabeza; pero el estúpido va andando en pura oscuridad.”. A propósito, disculpe la mala palabra. En éste caso, el sabio es quien escucha los dichos de Jehová, y los aplica, como el caso de Abel, que ha estado estudiando la Biblia conmigo, y está realmente interesando en saber más. En cambio, el estúpido es quien no quiere escuchar la verdad. Y lamento decirlo, pero son muchos lo que no están interesados, por prejuicios, más que otra cosa. De ellos se dice que: “esta es la base para el juicio, que la luz ha venido al mundo, pero los hombres han amado la oscuridad más bien que la luz, porque sus obras eran inicuas [o malas]. Porque el que practica cosas viles odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean censuradas. Pero el que hace lo que es verdad viene a la luz, para que sus obras sean puestas de manifiesto como obradas en armonía con Dios”. (Juan 3:19-21)

Pero no siempre es así, no todos son malos. Hay quienes simplemente no han escuchado nunca la verdad… lo que es lamentable. ¿Cómo será la vida de quién no sabe a dónde va?
Nuevamente en Eclesiastés 6:4-6, se explica: “Pues en vano ha venido este, y en oscuridad se va, y con oscuridad quedará cubierto su propio nombre. Ni siquiera ha visto el sol mismo, ni lo ha conocido. […] Aun suponiendo que haya vivido mil años dos veces y sin embargo no haya visto lo que es bueno, ¿no es a un solo lugar adonde todos van?”. ¿Porqué le sucede esto? Porque al alejarse de Dios, su vida “no está satisfecha con cosas buenas” (Ecl. 6:3).

–Entonces –dice Abel–, ¿Qué podríamos hacer para no vivir en la oscuridad del mundo?

–Escuchar y obedecer a Jehová Dios –Explica Pablo–. La oscuridad del mundo es ignorancia. Entonces, su cura es la luz de la sabiduría.
Para tener sabiduría, tenemos la Biblia, como bien canta el salmista “Tu palabra es una lámpara para mi pie, y una luz para mi vereda.” (Salmos 119:105). Y en ella podemos leer de Jesucristo, quién dijo: “Yo he venido como luz al mundo, para que todo el que pone fe en mí no permanezca en la oscuridad.” (Juan 12:46). Y ya conocen el texto de Juan 17:3: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo.”.

Tal conocimiento incluye lo que Dios desea de nosotros. En una ocasión, Jesús mencionó los mandamientos más importantes: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.” (Mateo 22:36-40).

Pero la sabiduría no es solo saber. Es actuar en conformidad con lo que se sabe. Por ejemplo, el apóstol Pedro escribió: “El que dice que está en la luz y, sin embargo, odia a su hermano, está en la oscuridad hasta ahora mismo. El que ama a su hermano permanece en la luz, y en el caso de él no hay causa de tropiezo. Pero el que odia a su hermano está en la oscuridad y está andando en la oscuridad, y no sabe a dónde va, porque la oscuridad le ha cegado los ojos.”.

–¡Eso es lo que hace la mayor parte del mundo! –Dice Mónica– Ahora entiendo.

–Es por ello que el apóstol Pablo escribió: “que ya no sigan ustedes andando tal como las naciones también andan en la inutilidad de su mente, mientras mentalmente se hallan en oscuridad, y alejadas de la vida que pertenece a Dios, a causa de la ignorancia que hay en ellas, a causa de la insensibilidad de su corazón.” (Efesios 4:17-19). Esta es la respuesta, no ser insensibles a la verdad, sino buscarla, porque si nos volvemos insensibles, nos volveríamos ciertamente ciegos, y no como Abel, que a pesar de su condición de ceguera física, puede “ver su camino” mucho mejor que otra persona. ¿Cómo? Pues “porque andamos por fe, no por vista.” (2 Corintios 5:7).

–Ahora entiendo la razón por la que Abel deseaba tanto ir a la reunión de hoy –comenta Mónica–. Lamento que por explicarnos esto, no hayamos podido ir.
–¿Hayamos, mamá? –pregunta Abel.
–Si, hayamos. Porque por un tiempo yo era insensible a las verdades que me contabas, pensando que no eran para mi. Pero ahora creo que si lo son. Y las próximas reuniones, ten por seguro que iré contigo, no te dejaré ir solo con Pablo otra vez, para que juntos podamos saber más de Dios y no estemos en oscuridad de los peligros del mundo.
–Bueno –dice Pablo–, es todo un gusto que haya decidido acompañarnos y aprender más, doña Mónica. Si gusta, aunque ya ha pasado media hora, la reunión no termina.
–Pues vamos, que la cura espera… jamás imaginé que yo fuera más ciega que mi hijo.

Y con risas y explicaciones de camino, Mónica y Abel, acompañados de Pablo, fueron un ejemplo más de algo que sucede en todo el mundo: La predicación de las verdades de Jehová Dios a toda la tierra habitada, como está escrito…

Pero ustedes son “una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público las excelencias” de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa.

1 Pedro 2:9

Fuente: Una pregunta muy oscura, y una respuesta brillante, no mía, sino de Aquél que nos envió… (https://rickartz.wordpress.com/).

*Las citas bíblicas se tomaron de la Traducción del Nuevo Mundo.
*Puede hallar más información en el artículo, ¿Dónde se encuentra el verdadero conocimiento?, editado por los Testigos de Jehová.

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Autor:

Un chico normal con grandes ideales, eternas aspiraciones, una esperanza excelente, gustos que crecen cada día y buen sentido de humor. Normal, ¿No?

Un comentario sobre “¿Qué es la oscuridad del mundo?

  1. Querido amiguito Ricardo, tu querías mi opinión por tu esxritura que no es real sino ficticia, mi respuesta es “muy buena”, escelente.
    Mirá tengo un grupo de hermanas mayores, casi todas con alguna cualidad, la mayoría son poetizas o escritoras, me han permitido a mí y a otro exviajante porque nuestras esposas están en ese Grupo que se llama “La Ronda de mate”, en Argentina se cultiva la yerba mate, y te tomo infusión con una bombilla. Pero las que la forman son hermanas unas 60 de varios países, como algunos de europa, España, y otros de latinoamérica, allí aparece Venezuela y no recuerdo de alguien de México.
    Si no te molesta, yo voy a copiar tu estritura y la voy a compartir con ellas que son por decirlo así, especialistas en el tema, les voy a pedir la opinión y les voy a contar que es de un nuevo amigo que tengo.
    ¿Te parece bien? Espero tu respuesta así no cometo ningún error.

Exprésate, amigo(a)...

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