Publicado en Espiritualidad, Todo

El camino delante de nosotros…

EL camino a elegir, depende de la meta...

“No hay viento favorable para quien no sabe hacia donde navega”

No hay nada más reconfortante que saber que más allá de mis esfuerzos, tengo una meta que vale toda la pena… Alguien más grande que uno mismo, esperándome con los brazos abiertos para felicitarme por todo mi duro trabajo.

Pero no siempre es así. A veces debemos buscar, o reencontrar ese camino, o con nuestros esfuerzos sólo ganaremos cansancio y ansiedad.

La búsqueda no es sencilla. En las tantas cosas que la rutina nos exige hacer, -trabajar, estudiar, disminuir las deudas, etc-, nos olvidamos de qué es importante. Olvidamos las prioridades y le asignamos una importancia a lo que no lo tiene.

El tiempo es muy corto para gastarlo. Y si buscamos éxito en nuestro camino, aún más. No podemos dejar que la rutina ahogue aquello que debe ser lo primero de la lista.
Después de todo, a lo que le dedicamos más tiempo, podemos decir, sin exagerar, que le dedicamos nuestra vida, ¿No creen?

Un pintor fácilmente dedica su vida a la pintura. Pero dedicarle la vida a algo es muy serio. La vida es una flor que marchita demasiado deprisa. Si no le prestamos la debida atención, acabará sin haber dado ningún fruto…

¿A qué dedicarle nuestra vida?

Hay tantas cosas que nunca podríamos contarlas todas. Gente se dedica a su trabajo, su familia, sus amigos, sus pasatiempos, incluso a sus mascotas.

El problema reside en que todo ello tiene fin. Y con ello, todo por lo cual nos esforzamos. El temor de perderlo todo siempre estará latente, y siempre estaremos preocupados por eso.

¿Habrá alguna alternativa? Si, lo hay.

Una persona muy sabia, Jesús, dijo:

”Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni polilla ni moho consumen, y donde ladrones no entran por fuerza y hurtan. Porque donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón.” [1]

La razón para seguir este consejo, lo explica al final: “donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón”.
Significa que nuestra motivación en la vida (corazón) dependerá de aquello que más amamos (tesoro), y si algo le pasa a nuestro tesoro, ya no nos quedarán motivos para vivir, nuestro corazón quedaría en pedazos.


Si nuestro “tesoro”, en cambio, está en el cielo, es decir, si Aquél que amamos es quien “da a toda persona vida y aliento y todas las cosas” [2] y buscamos agradarle, no hay nada que pudiéramos temer.

Podríamos ejemplificarlo a dos hombres que tienen cada uno, una familia, un buen trabajo, y mucho talento. Mas sin embargo uno de ellos tiene su esperanza en Dios, y el otro su esperanza en su trabajo, su familia, y su talento. Pero ocurre una desgracia horrible, y pierden sus familias, sus bienes materiales, y con el caos pierden sus trabajos.

Aquél cuya esperanza estaba en este mundo, se derrumba, pues no tiene ya más motivos para vivir.


Aquél cuya esperanza está con Dios, aunque deshecho, no está vencido, pues su esperanza sigue viva, y vivirá para tal esperanza. Porque sabe que que Dios “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor” [3].


En conclusión, debemos preguntarnos: ¿Es mi meta, una meta segura y confiable, que me llena de esperanza para el futuro?
Mi meta es ser agradecido con Aquél que me lo ha dado todo para ser feliz. Y para hacerlo, debo ser capaz de responderle con todo orgullo, al igual que lo hizo su Hijo: “He hecho tal como me has mandado”[4].
Es la razón por la cual me levanto cada día. Y nunca me arrepentiré, pues no hay mejor fundamento que Él…

Fuente: Ojos sencillos.


Citas
[1] Mateo 6:19-21: ”Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni polilla ni moho consumen, y donde ladrones no entran por fuerza y hurtan. Porque donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón. [Volver]
[2] Hechos 17:25: “ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque él mismo da a toda persona vida y aliento y todas las cosas.” [Volver]
[3] Revelación 21:4: “Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.” [Volver]
[4] Ezequiel 9:11: “He hecho tal como me has mandado” [Volver]

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Autor:

Un chico normal con grandes ideales, eternas aspiraciones, una esperanza excelente, gustos que crecen cada día y buen sentido de humor. Normal, ¿No?

2 comentarios sobre “El camino delante de nosotros…

  1. al parecer casi todo lo que encuentro publicado en este blog me gusta mucho, tal vez sea por que algunas palabras me traen recuerdos.
    felicitaciones.

Exprésate, amigo(a)...

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