Publicado en Cuento, Todo

La gatita negra… [Cuento]

La gatita negra

Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado…

La unión familiar no hace que los problemas se vayan, pero…
¡Cómo nos da fuerza para solucionarlos!

Observando a través de la ventana por enésima ocasión, la hermosa y pequeña gatita negra se imaginó cómo sería este día. Ella buscaba ser enteramente independiente, y para lograrlo tenía que deshacerse de todo aquello que lo ataba, y le impedía crecer. Por eso, ya había ideado un magnífico plan… Después del cual, jamás tendría que ver el mundo a través de una ventana. Podría verlo lo más cerca que quisiera. Sólo quedaba soñar, y esperar.

Al atardecer de un caluroso día, el frío nocturno apareció como la leche derramada que dejó caer la curiosa niña que siempre la acaricia. El clima perfecto para el plan. Gracias a este fresco suspiro del exterior, la señora cariñosa abrió la puerta a un día que se convertía en noche, sin darse cuenta que abría también el nuevo destino de nuestra intrépida gatita. Cuidadosamente, pasó a través de aquél grupo reunido en la sala, sin tratar de despertar sospechas. Ellos estaban riéndose, pasándola bien, pensando seguramente que la gatita jamás sería capaz de algo así, de irse, así, sin más.

Pero ella sabía que debía hacer: Debía escapar a una nueva casa, mucho más grande: el mundo; y para eso debía olvidarse de ellos para siempre. Eran ellos los que la ataban, no podía permitirlo. Los gatos son por naturaleza independientes, y ella no podía ser la excepción. Era el momento para irse y conocer el exterior, que ellos ocultaban por razones egoistas. Solo así, podría saber qué significado posee libertad.

La señora cariñosa la atrapó en el momento justo en que rozaba sus piernas, le dió un beso y le preguntó: “¿A dónde vas, preciosa?”. La gatita negra se erizó al pensar que había sido descubierta, pero se tranquilizó cuando la depositó al suelo de nuevo. Si hubiese entendido, hubiese contestado “a conocer mi futuro”. Acto seguido, cruzó la puerta a tal futuro…

Lo que vió la dejó pasmada: Varios gatos realizaban una danza descomunal, a una distancia descomunal, del suelo. Cruzaban techos, corrian por los muros y realizaban saltos que ella jamás había podido hacer en el sofá de la sala. Y es que ella entrenaba todos los días esos saltos, que tanto ella como la familia consideraban enormes… ¿En qué está pensado? Ella ya está afuera, su misión es olvidarlos.

Los bailarines eran gatos de muchos colores, no solo blanco o solo negro, pero ninguno parecía de casa. Ellos han vivido quizá siete vidas. Muchos tenían heridas recientes que no se lamían por alguna razón. Y ella. apenas había caminado un par de casas de la suya.

De pronto, un ruido muy fuerte se acerca a ella y corre al saber lo que significa: un auto. Ya contaba con esos monstruos metálicos rápidos. Pero no estaba ahi nadie que le dijera que debía correr, como el chico alto que siempre intenta atraparla con un calcetin… Y lo logra…

¿Porqué son tan importantes? No lo son, ellos solo eran un medio para lograr un fin. Lso gatos son independientes. Sin embargo, ella podía notar que la lucha en su interior era mayor de la que pensó, su mente luchaba contra la idea de olvidarlos.

¿Porqué son tan importantes? No lo sabía, pero si lo eran. Para ella lo eran.

De pronto, uno de los gatos bailarines del tejado realiza un acto espectacular: Un salto realmente grande, de un techo muy lejano, a otro. El otro lo sigue, pero no puede con el truco y se cae de una altura de cuatro veces el chico alto. Y esa ya es una altura muy grande, ella ya se ha caido desde los brazos del chico alto, la primera vez que vió un coche pasar de cerca. Y realmente dolió. ¿Porqué saltó así ese gato?

Ese no es un baile. Eso le dicen los ojos del gato que ha logrado la hazaña, ahí, en el techo. El gato por fin puede lamerse las heridas que tiene, que son varias. No era un baile, era una pelea. En este mundo callejero, los gatos independientes tienen que hacer las cosas por su cuenta. Y una de ésas cosas, es conseguir alimento.

Varios gatos se acercan al que se ha caido. No se mueve. Los gatos que son independientes, están solos, viven solos, mueren solos. Y los que están solos, no tienen nada cuando vienen, y nada se llevan cuando se van…

Hoy, mi hermosa gatita negra me ha despertado. Ella pasó una y otra vez, embarrando su fino pelaje en mi mano, que colgaba gracias a un buen sueño. Es la primera vez que una mascota me acaricia a mi. De hecho, está demasiado cariñosa que de costumbre. Se ha acostado junto con mamá y se ha dormido en sus caricias. Y era una criatura alérgica a cualquier mano humana. Pero ya no…

Creo que ha estado así después de haberse escapado. La encontré en la casa del vecino, mirando hipnotizada un techo, pero en cuanto me vió, no huyó como normalmente haría. Se me quedó mirando, pensando…

Yo creo que ella entendió el significado de libertad. Que ser independiente no significa estar solo, sino poder ser parte de un todo, llevando tu propia carga de responsabilidad. Entendió porqué la familia es importante. Están ahi para tí, buscan lo mejor para uno… Nos aman. Para eso estamos aquí. Para amarnos. ¿Y cómo demuestran eso? Protegiéndote cuando lo necesitas, no cuando lo deseas…

Fuente: Aventuras Felinas: (https://rickartz.wordpress.com/)

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Autor:

Un chico normal con grandes ideales, eternas aspiraciones, una esperanza excelente, gustos que crecen cada día y buen sentido de humor. Normal, ¿No?

Un comentario sobre “La gatita negra… [Cuento]

Exprésate, amigo(a)...

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