Etiquetas

, , , , , , , , , ,

Mi nostalgia...

Un pasado. Todos tenemos uno. El curso del tiempo lo ha sepultado bajo días y días que mueren sin parar. Un día, comprendí que no volverá. Me di cuenta de que vivía en otro tiempo, en otra vida, y ese pasado había quedado abandonado, en un doloroso olvido.

¿Qué será de mis amigos de la infancia? ¿Cómo estarán aquellos seres queridos que ya no veo? ¿Cómo estar juntos, si la distancia y el tiempo se nos interponen?

  • ¿Hay un recuerdo en tu pasado tan hermoso, que te duele terriblemente, que ya no pueda ser otra vez?
  • ¿Alguna vez has extrañado tanto a alguien, que el dolor por su ausencia, es mucho mejor que su olvido?

Bienvenidos al Anochecer de la Nostalgia.

Me considero un chico afortunado. He fracasado, he sufrido, y he sentido suficiente dolor para aprender que la mejor forma de evitar estas tragedias, es informarse al respecto.

Así, mejor lo buscamos en un diccionario. Según Wikipedia, la nostalgia es: “el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido y que ahora ya no se tiene. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa [...]“.

Así, todos alguna vez hemos experimentado en alguna ocasión. Es añorar ese pasado olvidado, desear cruzar ese océano de silencio que nos impide vivir nuestros recuerdos otra vez. Es buscar vez tras vez a esa persona, en todo otro rostro ajeno, de una historia lejana que una vez amamos, a pesar que sabemos que la distancia o el tiempo se rebelaron contra nuestro anhelo.

Conozco a varias amistades que sufren igual. Pero no debería ser así. No es lógico amargarnos por lo que no podemos cambiar. Lo primero es saber qué es, pero lo más importante es saber qué hacer luego. Así que veamos alguno pasos, para sonreír mientras la oscuridad de la noche nos rodea…

¿Qué hacer cuando un recuerdo puede hacernos daño?

Piensa en la noche. Aunque a muchos les parezca un periodo de oscuridad, de soledad, de negrura e insomnio, otros la disfrutan como una etapa de descanso, de reflexión, de tranquilidad, y de suma belleza. ¿La diferencia? Nuestra actitud.

¿Sentir nostalgia será malo? Por supuesto que no. Pero si dejas que te afecte, y que se cuele más y más en tu vida, si, pues podría convertirse en otra cosa peor.

Lo mejor que podemos hacer si un recuerdo nos hace daño es no revivirlo una y otra vez. Piensa que quien vive en el presente puede cambiar su futuro, quien vive en el pasado, no.
Así que ve y vive una experiencia nueva, sal, come un helado, conoce un nuevo amigo… ¡Ocúpate! Hay muchas cosas interesantes por hacer.

Como un rey, amigo mio, aconsejó: ”No digas: “¿Por qué ha sucedido que los días anteriores resultaron ser mejores que estos?”.” [1]

No hay situaciones mejores ni peores: solo situaciones. Lo demás viene de nosotros. Si somos negativos, estaremos en oscuridad. Si somos positivos, seremos más felices. No lo digo yo, sino que está escrito: “Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón tiene un banquete constantemente” [2].

La vida se entreteje de maneras muy curiosas: En un solo día, puedes convertirte en el futuro de muchas personas. Y, de la misma manera, el mismo correr del tiempo podría cambiar tu futuro. Así que no te niegues el aprender cosas nuevas, el conocer nuevos mundos escondidos en la mente e historia de alguien más. No te aísles. Porque “el que se aísla buscará su propio anhelo egoísta; contra toda sabiduría práctica estallará.” [3].

Busca apoyo en alguien sabio, alguien que realmente te pueda ayudar. Hay muchas personas que dicen serlo, pero en mi opinión personal, hay Uno por encima de todos ellos. Incluso Él tiene la cura para toda nostalgia, tiene un amanecer para todo cielo nocturno.

“Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido” [4].

¿Cuál es el camino de tiempo indefinido? Es verdadera esperanza. Esperanza de días maravillosos, de ver gente que sólo en un sueño veías, de revivir un futuro tan familiar, aunque nunca pasó. Y eso es lo que necesitamos ahora: Buenas noticias sobre algo mejor.

Si el corazón nos trataba mal por aquellos momentos (o aquellas personas) que nunca olvidaremos, ahora nos tratará bien por la excelente noticia de lo que vendrá.
Porque “la solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija”.
[5].

¿Porqué nos hace tanto mal la nostalgia? Porque no podemos hacer nada para obtener de vuelta lo que queremos. Somos tal como quien escribió: “La expectación pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene.” [6].

La expectación pospuesta, que es esperar algo que no llegará, enfermaría a cualquiera. Jamás desearía eso para nadie. Por ello, escribo para que las personas nostálgicas, como yo, superemos esta enfermedad, que envenena nuestro presente, nuestras metas y nuestro destino.

Es cierto que no sabremos qué nos depara el futuro. Y no podremos olvidar el pasado. Pero mientras vivimos pensando de manera positiva, motivándonos, y haciendo actividades provechosas; siempre y cuando no nos aislemos, sino sigamos buscando gente de buen corazón; cuando busquemos confiar siempre más en Dios, conociéndolo, y entendiendo la esperanza que nos desea dar:

Ese árbol de vida, la cosa deseada que si vendrá, que es algo seguro, una esperanza firme que nos sostendrá, hasta el final…

“¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado” (Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4).

Fuente: La nostalgia de una gran amistad (http://rickartz.wordpress.com/)

_________________

Los texto citados son de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.

[1]. No digas: “¿Por qué ha sucedido que los días anteriores resultaron ser mejores que estos?” (Eclesiastés 7:10)

[2] Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón tiene un banquete constantemente. (Proverbios 15:15)

[3] El que se aísla buscará su propio anhelo egoísta; contra toda sabiduría práctica estallará. (Proverbios 18:1)

[4] La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija. (Proverbios 12:25)

[5] “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido” (Sal. 139:23, 24)

[6] La expectación pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene. (Proverbios 13:12)

_________________

About these ads